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domingo, 22 de abril de 2012

El territorio de las humanidades

Hay que reivindicar el estudio de la cultura humana, el cultivo de lenguas, textos y objetos que nos precedieron. No con un fin arqueológico, sino con el de constituir un modelo democrático de ciudadanía



Habría que preguntarse en primer lugar si en la actualidad existe tal territorio. También, si debería existir y, en ese caso, cómo. El término "humanidades" se ha vuelto tan difuso que su mención evoca algo debilitado, pasado y decorativo; un ornamento mayor, no siempre lucido, de una cultura decididamente técnica. El estado de cosas empeora, además, cuando regularmente aparecen sus defensores: de ellos casi siempre cabe esperar un lamento por su decadencia, sin reparar en la propia responsabilidad contraída en su degradación.

Quizás sea necesario decirlo con todas las letras: las humanidades ya no resultan necesarias. Para caracterizar su irrelevancia, nada mejor que compararlas con el trabajo del ingeniero: si este no sabe, el puente se cae, la carretera se hunde, el tren de alta velocidad se estrella. ¿Qué pasa, en cambio, cuando el profesional de las humanidades (que ya no se puede llamar "humanista") no sabe de lo suyo? Pues simplemente: no pasa nada. Esta conclusión obliga a preguntarse por qué resultan tan prescindibles cuando tiempo atrás constituyeron el núcleo del saber. Resulta obvio que las causas no resultan nítidas, porque la cuestión afecta a una metamorfosis absoluta de la cultura humana, que se cifra en una suspensión del problemático significado de tradición. La historia ya no enseña referencias, lo que conduce, como afirmaba F. Jameson al principio de su Teoría de la posmodernidad, a "pensar históricamente el presente en una época que ha olvidado cómo se piensa históricamente". Esta paradoja nos devuelve la historia, pero convertida en retazos dispersos y confusos utilizables al margen de cualquier contexto, algo así como si el pasado fuera solo combustible para un presente voraz que todo lo consume. Pero sería ocioso y seguramente falso culpar de su lenta desaparición a la cultura técnica. Esa culpabilización se vuelve el cómodo refugio de los que no aspiran a transformar el estado de cosas, sino a perpetuarlo, porque es el que precisamente exime... del cultivo de las humanidades.


A las tiranías les estorba la tradición ilustrada, quizás porque fue lo que acabó con su poder
Si estas disciplinas adoptan la metodología del ámbito de la ciencia, se pierden a sí mismas

Pero, ¿se pueden cultivar bajo el nuevo paradigma? ¿Y si el verdadero obstáculo para las humanidades no lo opusieran las técnicas ni tampoco las ciencias de la naturaleza -física, química, biología- sino precisamente las "ciencias humanas"? Estas, empezando por la historia, la psicología, la sociología y, sobre todo, la lingüística, han sustituido a las humanidades transformando sus antiguos temas en nuevos objetos científicos como consecuencia de la aplicación metodológica de las ciencias naturales. Si lo que hoy define una ciencia, más que su tema de estudio, es su carácter metodológico, entre las humanidades y las ciencias humanas se ha abierto un abismo que destierra a las primeras del ámbito de la ciencia: si adoptan su metodología, se pierden a sí mismas. Esta es seguramente su frágil situación, que las vuelve mero adorno en la organización administrativa del saber.

En el nuevo paradigma también puede que sus antiguos contenidos ocupen un lugar importante en la industria del ocio y el entretenimiento, pero eso ya no son humanidades, sino business. Su sentido más íntimo -el cultivo del pasado por medio del estudio filológico y hermenéutico- resulta intratable bajo las pautas científicas admitidas. Las humanidades se vuelven así ellas mismas asunto del pasado. ¿Qué queda entonces de ellas?, ¿vale la pena recuperarlas?

Descartado que puedan ocupar su antiguo papel en la organización actual del saber y las ciencias, la pregunta por las humanidades y su improbable territorio ya no puede plantearse solo en términos científicos, sino políticos: ¿quiere dedicar una sociedad recursos económicos, con todo lo que eso implica, para implantar seriamente los estudios humanísticos, dejando de enmascarar su progresivo y estructural recorte? La pregunta se puede plantear en términos más intuitivos: ¿quiere una sociedad, por medio de su Gobierno, formar a sus jóvenes ciudadanos en estudios como la historia, la literatura, el arte, las lenguas clásicas o la filosofía?, ¿o prefiere una educación de la que haya desaparecido la posibilidad de leer, escribir, interpretar, juzgar y decidir cultivadamente? Porque desgraciadamente el cultivo de las humanidades hoy tendría que comenzar por la humilde tarea de enseñar a leer y escribir -que debería constituir el primer deber político de la democracia-, lo que nos remite a un horizonte mucho más incómodo: que tal vez hoy se pueda prescindir de la lectura, entendida al menos en sentido humanístico como ejercicio progresivo de formación. Así, tendría que asumirse que leer es algo distinto de obtener una información. La opción política residiría entonces en decidir si una sociedad quiere aprender a leer su propia tradición pasada, pero no porque allí resida la verdad absoluta, sino porque constituye la única referencia accesible para todos, fuera de la lucha por el presente. El pasado puede volverse así la distancia necesaria desde la que todavía podemos vernos. El declive de las humanidades no deja de constituir otra forma de referirse a la aniquilación estratégica del pasado. Al reproche de que las terribles catástrofes históricas del siglo XX ocurrieron precisamente bajo una sociedad ilustrada y leída, habría que oponer que su causa residió más bien en una insuficiente ilustración. Solo cabe recordar la destrucción de la tradición humanística llevada a cabo en Alemania por aquel régimen que anunciaba la nueva época a base de borrar la antigua: comenzó quemando libros como anticipo de la quema de cuerpos humanos. A las tiranías les estorba la tradición ilustrada, de ahí que la desfiguren o directamente la destruyan. Pero nuestra pregunta tiene que apuntar ya sin nostalgia directamente al futuro: ¿qué aportaría el territorio de las humanidades a la democracia?

Si las ciencias humanas investigan científicamente su objeto, políticamente habría que reivindicar el estudio de la cultura humana desde su sentido temporal, accesible solo por medio del cultivo de las lenguas, los textos y los objetos que nos precedieron, pero no con un fin arqueológico, sino con el de constituir un modelo de ciudadanía. La cultura así adquiriría un sentido ulterior, no simplemente heredado, sino como condición de una vida social futura extraña a la barbarie. ¿Resulta hoy eso posible? ¿Y si descubriéramos, por ejemplo, que ante ese objetivo el camino no fuera enseñar Educación para la Ciudadanía sino simplemente humanidades...? En realidad, ¿qué pasa cuando algo como la ciudadanía se enseña como una asignatura de la que uno se puede desvincular cuando quiera? Además de ocurrirle como a la enseñanza de la religión -que aumenta el número de irreverentes- el problema reside en que seguramente no se deja enseñar como un conocimiento, sino que es más bien el conocimiento una condición de su desarrollo. Además, ninguna Administración está dispuesta a volver a la difícil enseñanza humanística porque es improductiva, muy lenta y, en consecuencia, cara: aprender una lengua, clásica o moderna; adquirir un bagaje de lecturas; conocer y aprender a ver el arte, resultan tareas extrañas a la rapidez exigida hoy por las tecnologías de la enseñanza. El sacrificio social que se ha pagado a cambio ha sido enorme y la degradación está servida: las humanidades ya no pueden constituirse en el fondo sobre el que construir una sociedad libre y crítica. Pero, ¿qué las va a suplir? Los sobrentendidos aquí no valen y constituyen la puerta de entrada de los totalitarismos, que por descontado son antiilustrados. De ahí que la imagen más sombría proceda de pensar cómo la moderna sociedad democrática fue también la que descabezó las humanidades, seguramente por imponderables de la masificación, pero también por considerar que estaban teñidas de un halo elitista que las identificaba con las antiguas clases de poder. No se percibió que fue la propia conciencia formada en las humanidades la que justamente había acabado con aquel antiguo poder. Hoy podríamos preguntarnos si, más allá de la gestión económica de los recursos y su distribución, es posible una sociedad democrática sin contar con la reimplantación de las humanidades.

Arturo Leyte es filósofo, ensayista y traductor de Heidegger y Schelling.

Fuente: El País

miércoles, 18 de abril de 2012

Una defensa por las cátedras de humanidades en la educación

Una defensa por las cátedras de humanidades en la educación Promotores de actividad de reflexión participarán en un congreso en la Universidad del Cauca.

Los estudiantes de la Universidad de Boyacá (Uniboyacá) fueron sorprendidos ayer en uno de los espacios de esa institución con símbolos de muerte, entre ellos cirios, coronas, obituarios y un ataúd. Se trataba de un ejercicio lúdico y simbólico a cargo del Departamento de Ética y Humanidades, con el que se llamó la atención sobre 'la muerte de la humanidad'. Con este 'museo comunitario' se logró que estudiantes y profesores hicieran una reflexión existencial y dieran una mirada crítica, argumentada, sobre el estado actual de las humanidades en el mundo, en el país y en la universidad. 

Cristina Fuentes Mejía, profesora de Ética y Humanidades, dijo que por esta actividad ella y sus estudiantes fueron invitados a participar en el Congreso de Educación Popular y Comunitaria, que realizará la Universidad del Cauca. "No se trata de una crítica a una universidad en particular, pero hay la tendencia a desaparecer las humanidades de los currículos académicos", señaló. Los estudiantes instalaron en el Hall de Artes un 'baúl de los lamentos', en el que recibieron opiniones y reflexiones de sus compañeros sobre el tema.

"Tenemos que generar en los estudiantes un pensamiento crítico. Ellos no deben ser solo profesionales para saber hacer sino que deben ser profesionales para saber pensar", anotó la profesora Fuentes.

"Por la defensa del pensamiento crítico, sí creo en las humanidades", dijo una estudiante.

REDACCIÓN BOYACÁ 7 DÍAS

sábado, 31 de marzo de 2012

II Congreso Filósofos del Caribe Colombiano



La filosofía en Colombia, y en especial en el Caribe se ha convertido en un eje fundamental, para la comprensión de la ciencia y problemáticas sociales de nuestro entorno. Este hecho ha posibilitado en las últimas décadas una reflexión por el interrogante filosófico y por la búsqueda de un autentico saber científico que dé cuenta a nuestra realidad. 
   
El II Congreso de Filósofos del Caribe es el escenario en el cual el dialogo de saberes y el acercamiento a la reflexión filosófica permitirá la puesta en escena de tendencias, estilos y puntos de ustedes del quehacer filosófico en el caribe. Las experiencias tanto en la enseñanza como en el aprendizaje de la filosofía tiene un sentido especial en el imaginario libre y soñador del ser caribe; de allí que este evento puntualice en el tema de la diversidad cultural, étnica, religiosa, ideológica y política, como punto de encuentro del pensamiento del caribe. Para tal fin se espera conocer a la comunidad filosófica del caribe para los días 23, 24, 25 de mayo del 2012.

Este evento por su naturaleza permitirá mostrar, enriquecer y compartir el quehacer filosófico del caribe colombiano, es por tanto un espacio académico de participación libre, en el que tanto ponentes como asistentes serán certificados por la participación del mismo.  



 LINEAMIENTOS DEL 2 CONGRESO DE FILÓSOFOS DEL CARIBE COLOMBIANO

Este Evento es un Espacio propicio para mostrar, Enriquecer y compartir el quehacer Filosófico del Caribe Colombiano, es por tanto un espacio académico de participación libre, en el que tanto ponentes como asistentes serán certificados por la participación del mismo.
 La coordinación del evento ha establecido los siguientes lineamientos para ponentes y asistentes al evento:

        1-        Ponentes  
Recepción de ponencias: Los interesados en participar en calidad de ponentes deben enviar sus trabajos a los Correos segundocongresofilocaribecol@gmail.com  con fecha límite para recepción el día 26 de abril del 2012. La extensión máxima de cada ponencia es de 12 cuartillas tamaño carta, en letra Arial tamaño 12 a espacio 1.5. Título y Nombre del ponente, Universidad de procedencia, Correo electrónicos, Teléfono de contacto, Mesa de trabajo en que se inscribe,  Síntesis currículo del ponente, ) Resumen y Abstract (no mayor de 200 palabras), palabras claves en español e ingles, El Idioma será el español y las citas deberán ceñirse a los parámetros APA, Enviar en formato Word versión 2003 en adelante, Extensión entre 3.000 y 6.000 palabras —incluidos todos los requisitos aquí enumerados— tamaño carta

El tiempo disponible para la exposición es de 30 minutos y siguiendo la metodología del encuentro, una vez expuestas las ponencias de cada mesa, se abrirá un conversatorio con los asistentes, quienes podrán hacer preguntas, complementaciones, objeciones, disensos, y aclaraciones ante los ponentes.

Para la realización del evento, se han propuesto unas mesas de trabajo orientadas a establecer unas líneas o temáticas identificables entre las ponencias:
  
MESA 1: Blanco, carrillo, Nieto Arteta, otros. Filosofía del Caribe y Revista Voces.



MESA 2: Filosofía Política, Ética y Medio Ambiente.



MESA 3: Multiculturalismo, Religión, Arte, Música y Filosofía - Educación en el Caribe Colombiano.



Mesa 4: Filosofía de la Ciencia y Tecnología en el Caribe Colombiano.


MESA 5: Estudiantes: sus reflexiones.

 2-    ASISTENTES

Es prioritario que las instituciones participantes confirmen mediante el envió de un listado que contenga los datos de los estudiantes y docentes asistentes al correo segundocongresofilocaribecol@gmail.com  con fecha limite al 26 de abril del 2012 en el siguiente orden:

        a.    Institución

  Dirección de la institución: ________________________________

  Teléfono (s): ___________________________

  Correo electrónico: ________________________

        b.           Docentes

Nombres: _______________________________

            Apellidos:____________________________

 Documento de Identidad:____________________________

  Área: ____________________________

  Teléfono: __________________________

  Correo Electrónico:________________________________       
     
Nombres
Apellidos
Doc. Identidad
Teléfono
Correo




































                         
FUENTE: Universidad del Atlántico                                                                                

lunes, 5 de marzo de 2012

INVITACION ENCUENTRO NACIONAL DE FILOSOFIA 2012

 
 
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ENCUENTRO  NACIONAL  DE FILOSOFÍA  Y  DEMOCRACIA
  
23 AÑOS SEMBRANDO PAZ  POR COLOMBIA
SEPTIEMBRE 21 Y 22  DE 2012
  
TEMA  “UN ANÁLISIS  CRÍTICO   A LOS  LIDERES  Y PENSADORES DE AMERICA LATINA”
HORA: 7:00 a.m – 1:00 p.m
   
Blog: xantipa.over-blog.es 
Correos: wilruri@yahoo.es 
cabarcasalix@hotmail.es 
Movil:3106632797 - 3114138114


ver y confrontar: xantipa


viernes, 2 de marzo de 2012

Universidades ajustan primer borrador de reforma a la educación superior

Rectores de 32 universidades públicas definieron en Medellín los cuatro puntos fundamentales de una futura reforma educativa.

La anterior reforma a la educación superior terminó por hundirse gracias al amplio descontento que generó, principalmente, entre la misma comunidad estudiantil. / Archivo - El Espectador 
 La anterior reforma a la educación superior terminó por hundirse gracias al amplio descontento que generó, principalmente, entre la misma comunidad estudiantil. 


Tras una reunión en la sede de la Universidad Nacional en Medellín, los 32 rectores de universidades públicas que hacen parte del Sistema Universitario Estatal llegaron a un acuerdo sobre los puntos fundamentales que debería incluir una reforma a la educación superior en Colombia.

En un documento que puede considerarse el primer borrador de reforma que surge luego del fallido proyecto de ley que intentó impulsar el gobierno nacional el año pasado, los rectores enumeran los cuatro ejes sobre los que debería girar la discusión: sostenibilidad y financiamiento, sistema educativo con impacto social, equidad y calidad.

Danilo Reinaldo Vivas, presidente del Sistema Universitario Estatal, comentó a través de Unimedios, que “estos puntos garantizarán que la educación esté fundamentalmente centrada en que los estudiantes, no sólo con capacidades económicas, sino también los de capacidades intelectuales y bajos recursos económicos, accedan a la educación superior”.

En 15 días se dará a conocer a la comunidad académica el texto oficial, pero Vivas anticipó que “con el documento entraremos a definir las estrategias que daremos a conocer a los distintos actores de la educación superior, como el gobierno, a través del Ministerio de Educación, empresarios, sectores étnicos y pluriculturales, entre otros, para apalancar un proceso que es de toda, y para toda, la sociedad”.

Para los rectores, el objetivo de esta nueva iniciativa es “no seguir con la actitud reduccionista de ver año a año qué se va a hacer, sino planear la educación superior a cuarenta años y que se convierta en eje estratégico del desarrollo del país”.

Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional y uno de los que lideró la oposición el año pasado al proyecto del gobierno, celebró que con la iniciativa desarrollada “todos los jóvenes colombianos podrán acceder a la educación superior, y no será de cualquier tipo ni un proyecto ficticio”. Beatriz Sánchez Herrera, vicerrectora general de la UN, manifestó a la agencia de noticias de la Universidad Nacional que “el país necesita otro tipo de reflexión y esta es una muy importante para diseñar el escenario educativo”.

Aún no se sabe qué decisión tomará el movimiento estudiantil que desde el año pasado prometió liderar una nueva reforma educativa. Durante los últimos tres meses han intentado definir quién será el vocero en este proceso pero la decisión se ha dilatado. Uno de los mayores retos que enfrenta el MANE, como otros movimientos estudiantiles, es no ser víctima de la lentitud a la hora de tomar decisiones.

Por su parte, el viceministro de educación superior, Javier Botero, ha señalado que el gobierno liderará la concertación nacional para impulsar una reforma, aunque no se han conocido mayores detalles de los procedimientos de este proceso. Así las cosas, todo indica que rectores, estudiantes y el propio Ministerio de Educación comienzan la reforma al sistema de educación superior disputándose el liderazgo y sin un plan de acción coordinado.

jueves, 23 de febrero de 2012

A oídos ligeros, doble anuncio: carta pública a la Ministra de Educación

37f2038El colombiano de la masa está aterrado, tiene miedo, es un esclavo de su propia incertidumbre, y se come cualquier cosa con tal de no asumir su puesto crítico en el país; cree que ha nacido para arrastrarse, para pedir permiso y perdón por la vida: le ha faltado fuerza y educación porque “no hay con qué” y prefiere cemento y ladrillos para lo que es el paraíso; como ese que llaman “Lupe”: timador que no disimula: desea enormemente el poder y con sus jefes de campañas, porque han sido varias, trata a los “paisas” como un rebaño bruto, y que entre otras cosas, no tienen “güevas” sino para hacer trampa y ver caer a sus “hermanos” luego de ser “verdugos”, utilizando la quijada que guardan junto al hacha de sus mayores.

La educación de un pueblo es obligatoria y de modo gratuito; quizá por eso, porque no la tenemos, porque nos la quieren robar, todavía se ven tevebobelas, futbol, y los enlatados Discovery y History Channel, canales con intereses precisos como los de desorientar y alienar; porque no tenemos genios, sino repetidores y entusiastas por una patria que es pasión por el dólar y la fama, cueste lo que cueste. Patria que ya no es nuestra sino de los que han hecho bajar los pantalones a nuestros dirigentes y hombres de Estado: somos un territorio valiosísimo y los tres dueños del mundo nos tienen en la mira. Tenemos dos bases militares de los gringos donde se entrena al que vendrá por mí para hacerme calavera. Y estamos asediados de iglesias que son sucursales intermediarias de Dios, que nos embaucan con los dogmas del vaticano: el mayor accionista del planeta.

Por eso necesitamos las aulas gratuitas, abiertas, o los maestros en las calles; para despertar, para salir de este demencial odio al vecino, para acabar la “caleta” donde se guardan las armas para la guerra. Misma que es por conservar y agrandar el territorio de las “plazas” donde se expende la droga que debe ser legalizada. Así se acabaría el monopolio de unos pocos y seríamos respetados, porque tendríamos liquidez.

¡Educación, educación! No cemento para encerrar libros, sino libros en todas las esquinas, música indómita y brutal en lugar de sangre y saqueo. Los servicios públicos que se deberían “pagar” simbólicamente, podrían entregar de forma gratuita un librillo de literatura o poesía cada mes. No es difícil, teniendo en cuenta la plusvalía de las empresas administradoras de agua potable, luz eléctrica y gas.

No sólo se leen las letras y las frases completas con su sentido. Hay que leer la vida, el mundo, el deseo de los hombres y mujeres que buscan ser libres. La Ministra de Educación de Colombia no ha leído la crisis social ni la pobreza extrema y, si las conoce, las quiere perpetuar estando del lado de los sucios lobos que atesoran “dinerito” e incrementan la represión con el ánimo de inhabilitar a los jóvenes que quieren y exigen dignidad; cuando no es que los compran con limosnas y espejitos en lugar de hacer lo que tienen que hacer: otorgarles sus derechos: educación gratuita y participación en proyectos de investigación que no sean sólo patentes y soluciones paliativas a problemas coyunturales y tecnocráticos. Necesitan tener visión humanista y eso no se logra sino confiando en ellos y dándoles lo necesario. Ofreciéndoles horizontes.

La Ministra, por supuesto, no ha leído a Aristóteles en su Metafísica, libro I, sentencia inicial. Ni a Aleister Crowley cuando dictamina que el amor es la ley. Señora Ministra de Educación de Colombia: dese un “paseíto” por estas sentencias y por otras más de filósofos amigos, visite la poesía, enaltezca su espíritu con la música de las calles. Entre en las universidades públicas donde, es cierto, no todos son inocentes. Esos son los menos. Sea bienvenida, pero sin la policía que nos quiere matar; nadie le va a hacer nada, no tenga miedo. Camine por los lugares donde los estudiantes viven, su verdadero hogar; vaya a las bibliotecas, templos de una juventud que no quiere el crimen. No se deje engañar por el Corazón de Jesús y la Virgen María que desean robarnos el alma. No crea en los economistas neoliberales que en la vida el único signo que reconocen es el U$A desconociendo al ser humano, su hambre y su frío. Tampoco crea en la “seguridad democrática” que sólo sirve para que los ricos vayan a sus fincas ni en los payasos que le ordenan como hablar, vestir y sonreír; y por favor, no nos tome por tontos como su patrón: la salud de este país va cada vez peor, que no sea mentiroso.

Señora Ministra: sea coherente y renuncie a su cargo. No ha hecho nada por la educación del país. Sólo pisotearla. Vaya de vacaciones a su finquita y deje de pensar en cosas “útiles” y recréese con la belleza de la Naturaleza que da el ver y oír que ha perdido. ¡Ánimo! Y lea a Rin Rin Renacuajo.


Víctor Raúl Jaramillo
Medellín, 3-18 de noviembre de 2011

Ver fuente: La Palestra

domingo, 27 de noviembre de 2011

Entrevista a Representantes del Movimiento Estudiantil en contra de la Reforma a la Ley 30


Los representantes estudiantiles Sergio Fernández y Boris Duarte en una entrevista con tinte de foro organizada por Caracol radio, Caracol Televisión y el diario El Espectador, afirman que el factor clave para lograr que el gobierno retirara del congreso el proyecto de reforma a la ley 30 de educación superior fue LA RAZÓN y presentan sus argumentos.